miércoles, 24 de febrero de 2016

El picante japonés que no pica: el wasabi

El picante japonés que no pica: el wasabi

Uno de los condimentos más internacionales del país del sol naciente es el wasabi, que junto a la salsa de soja, ha traspasado fronteras y ha conseguido ser un ingrediente básico cuando hablamos de la gastronomía nipona, pero, ¿realmente es wasabi lo que comemos en occidente?

Wasabi japones en raiz
 



El auténtico wasabi se extrae de la raíz de la planta con el mismo nombre, una especie de rábano picante llamado Wasabia japónica, que se frota con un rallador muy fino y convierte la raíz en una pasta fina de color verde pistacho con un sabor que no puede considerarse picante en el sentido estrictamente clásico de la palabra.
El wasabi no contiene capsaicina, el principal componente del picante clásico, si no que es un picante intenso, menos punzante y que notarás de forma más amplia, desde la boca hasta las fosas nasales, casi refrescante.
 
El uso original del wasabi, fue de antiséptico y es que es un potente antimicrobiano natural, de ahí que se acostumbre a consumir junto con pescado crudo o incluso para conservarlo. Además, entre los beneficios del wasabi, cabe destacar, que aunque tenga estas propiedades, y pueda acabar con ciertos parásitos que contenga el pescado de manera natural y que mueren durante la cocción, no puede protegerte contra el temible anasaki salvo si el pescado ha estado en contacto con wasabi o con jengibre durante largo tiempo.

El wasabi tiene la capacidad de realzar los sabores de los alimentos, acostumbra a servirse principalmente como acompañamiento de platos japoneses como el sushi, o el sashimi, un plato compuesto por filetes finos de varios tipos de pescado crudo.
Como ya sabéis, es frecuente mezclar el wasabi en un cuenco con un poco de salsa de soja, aunque como ya comentamos anteriormente, no es para nada adecuado ni habitual en Japón...
Si realmente os gusta el wasabi  y no nos ceñimos a lo estrictamente ortodoxo, además de ser uno de los acompañamientos más habituales de diferentes platos japonesess, también se puede emplear para acompañar cualquier otro tipo de plato, como espárragos o para aliñar una ensalada, aunque es probable que el resultado solamente sea apto para los amantes de los sabores fuertes.
 

algunas curiosidades del wasabi...

  • El wasabi es rico en vitamina C, estimula la producción de saliva y facilita la digestión.
  • Tiene poderosas propiedades antibacterianas y es un antiséptico suave.
  • Es ideal para quitarnos el frío o cuando estamos un poco bajos de energía, aunque lo deberían evitar la gente con úlceras.
  • Es ideal para realzar sabores.
  • En los restaurantes japoneses más auténticos, los chefs lo rallan la porción que la raíz especialmente para sus comensales frotándola con un rallador confeccionado con la áspera piel de tiburón, que permite darle una textura extremadamente fina y suave.
  • El wasabi tiene un ligero efecto fluidificante de la sangre y con ello mejora el riego sanguíneo.

cómo podemos encontrarlo?

En España es complicado encontrarlo en forma de raíz, así que tenemos alternativas que podemos encontrar de mucho más sencilla.
Básicamente podemos comprarlo en dos formatos, en forma de pasta, metidido en un tubo similar al de la pasta de dientes, tal que así:
 
tubo wasabi
 
 
 
Este es el formato más habitual, y yo es el que acostumbro a utilizar en casa aunque tiene sus pegas, ya que una vez abierto no tarda demasiado en perder parte de su fuerza, por lo que es recomendable comprar los botes más pequeños posible, almacenarlo en la nevera y consumirlo pronto...
 
La marca S&B es la que acostumbro a comprar:
 
 

 
También podemos encontrarlo en formato polvo, y que mezclándolo con unas gotas de agua, forman una pasta realmente potente y muy parecida al wasabi original.
Este formato, mantiene mejor y durante más tiempo las propiedades del wasabi y aunque es algo más laboriosa su elaboración, yo lo recomendaría por se mucho más auténtico.
El que he probado y sé que es de buena calidad es este de la marca S&B:

Os dejo un video de un japonés muy majete donde se ve una zona en la que se cultiva la planta de wasabi y alguna japonesada más:


 
 
para acabar, os paso una recetita bien chula de unas alitas de pollo que te dejarán las vías respiratorias bien despejadas
 
Preparación:

Hacer unas alitas de pollo con wasabi es una tarea bien fácil. Lo único que debes tener claro es que tipo de wasabi quieres usar, si comprar una salsa de wasabi ya hecha, o hacerla de forma casera como en esta receta. En esta ocasión mezclamos wasabi en polvo con mostaza dulce para obtener la salsa de wasabi. Llamamos normalmente mostaza a la salsa de textura cremosa que se utiliza para condimentar muchos platos; pero también se llama mostaza una semilla de tamaño muy pequeño que se usa como especia en algunas culturas gastronómicas como la francesa o la alemana. Para empezar puedes ir encendiendo el horno y ponerlo a 220 grados de temperatura para que se vaya calentando.

Cuando compres las alitas de pollo, procura comprarlas bien limpias de grasa, que estén listas para cocinarlas. Las aliñamos con un poco de sal, las pasamos por pan rallado y las colocamos en una fuente apta para hornos. El pan rallado es todo un clásico en nuestra cultura gastronómica y la de otros muchos países, este tipo de pan se utilizar para una gran cantidad de recetas, en especial para rebozar alimentos. El pan rallado se obtiene del pan duro, que ya lleva varios días hecho, y se tritura o ralla hasta convertirlo casi en polvo. Riega con un poco de aceite de oliva por encima. Cuando el horno esté bien caliente, metemos la fuente con las alitas y las dejamos horneándose unos veinte minutos, las sacamos cuando observes que están doradas.

Ahora prepararemos la salsa de wasabi. Como hemos comentado antes, usamos mostaza dulce para ello, pero puedes usar otro tipo de salsa como mayonesa por ejemplo. Hoy en día se utiliza la mayonesa para un montón de usos diferentes, el más común es para acompañar recetas y platos de carne y de pescado, aportando ese sabor tan especial. La mayonesa es también uno de esos ingredientes fijos en todo tipo de montaditos, bocadillos y hamburguesas, teniendo siempre en cuenta la gran cantidad de calorías que aporta. La proporción de la mezcla debe ser por cada dos cucharadas de mostaza, una cucharada de wasabi en polvo. Remueve para mezclar la mostaza con el wasabi y así se mezclen los sabores. Si usas wasabi en pasta deberás echar un poco más de cantidad que si la usas en polvo.

En el momento que las observes que las alitas de pollo que tenemos en el horno tienen buen color las podemos sacar, una vez fuera las vamos a pasar por la salsa que acabamos de preparar y las volvemos a meter en el horno otros diez minutillos más para que la capa de salsa también se dore un poco. Ya puedes servir tus alitas de pollo con wasabi.

alitas pollo wasabi
 

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Algunas fotos

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Oleh

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